Creían que su bebé era feliz porque siempre sonreía, pero se trataba de un tumor

Se preocuparon cuando el pequeño no dejaba de sonreír y solo descansaba 30 minutos al días.

Los padres del pequeño Jack Young, Gemma y Ed, pensaron que su hijo era muy feliz cuando lo veían sonreír hasta por 17 horas al día. Habías días en que solo se detenía por 30 minutos, los padres pensaban que era como un ‘disco en repetición’.

Cuando las risitas se convirtieron en un exceso, incluso la familia se mantuvo despierta por la noche. Los médicos revelaron que en realidad el pequeño tenía un tumor cerebral benigno llamado hamartoma hipotalámico. Esto causaba ataques epilépticos gelastic, apodados ataques de risa.

Dos años después de que empezaron aquellos momentos, que podían durar desde temprano hasta la última hora de la noche. En la actualidad, Jack tiene cuatro años, ha sido sometido a una operación de 10 horas para eliminar el tumor y afortunadamente las extrañas convulsiones calmaron.

Los padres del pequeño estaban agotados, pero cuando finalizó la operación, se aliviaron y por fin la felicidad llegó a su hogar. Su madre aseguró que era un alivió saber lo que realmente estaba mal en su hijo. Pero al mismo tiempo era algo desgarrador al saber por lo que había pasado.

Sin embargo, los padres de Jack han confesado que aún se sienten nerviosos cuando se ríe de forma natural. Pero están muy felices de que su pequeño pueda llevar una vida normal como un niño alegre y saludable.

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